Almendra

El almendro o Prunus dulcis pertenece a la familia de los Rosaceae como el manzano o el ciruelo. La familia más corriente por diferencia es la de los Prunus, que engloba  ciruelas, cerezas, melocotones, albaricoques y almendras.

Por éste motivo, las almendras pueden ser consideradas como semillas aunque generalmente estén consideradas como parte de la familia de las nueces. Su fruto, la almendra, es una semilla dulce y crujiente cuya cosecha se realiza durante los meses de septiembre y octubre. Procedente de las mesetas y de las montañas de Asia occidental, este árbol ha sido introducido en Egipto por los Hebreos y en Europa por los Griegos. Los Romanos volvieron a traer la almendra llamada “nuez griega” a Italia en el siglo III, después los Árabes han difundido el cultivo de este árbol por toda la cuenca Mediterránea. La almendra forma parte desde hace mucho tiempo del régimen alimentario del hombre en todos los continentes y principalmente en el Mediterráneo. Debido a sus numerosas virtudes, la almendra es considerada como un tesoro nutricional. En el ámbito de una alimentación sana o “equilibrada”, las almendras son efectivamente un alimento muy recomendado.

Grasas insaturadas

Esta semilla contiene 53.5% de grasas que principalmente son ácidos grasos insaturados (Fuente: FAO: http://www.fao.org/home/es/) que reducen los riesgos de subir enfermedades coronarias porque son líquidos a temperatura ambiente, al contrario que las grasas saturadas que son sólidas a temperatura ambiente que pudiendo bloquear los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Entre estas grasas insaturadas, hay aproximadamente el 80% de ellas que son ácidos mono-insaturados (acido oleico) ayudando a reducir el malo colesterol LDL y a aumentar el bueno colesterol HDL. Un estudio muestra que los regimenes con un porcentaje elevado en ácidos grasos mono-insaturados, en fibras y en alimentos con un índice glucemico bajo contribuyen favorablemente a la resistencia a la insulina, al control de la glucemia y de los lípidos sanguíneos. (Tony Hung, John L. Sievenpiper, Augustine Marchie, y al. Fat versus carbohydrate in insulin resistance, obesity, diabetes and cardiovascular disease. Curr Opin Clin Nutr Metab Care; 6:165-176).

Los ácidos grasos poliinsaturados también son benéficos para nuestra salud.

Glúcidos

Aproximadamente los tres cuartos de los glúcidos de la almendra son glúcidos complejos. Representan una buena fuente de energía, dando rápidamente una sensación de saciedad, se recomiendan ante esfuerzos físicos prolongados. Estos glúcidos complejos son digeridos lentamente, permitiendo que la tasa glucemica aumente menos y en un periodo de tiempo mas largo.

Fibras

La almendra se compone de un 15% de fibras, el 80% de los cuales son insolubles y el 20% solubles. Las fibras ayudan a regular el transito intestinal y provocan rápidamente un efecto de saciedad. Algunos estudios (Jansen MC, Bueno-de-Mesquita HB, y al  .Dietary fiber and plant foods in relation to colorrectal cancer mortality: the Seven Countries Study. Int J Cancer. 1999; 81:174-179) muestran que un régimen rico en fibras insolubles puede prevenir el cáncer del colon. La cantidad diaria recomendada (CDR) por los nutricionistas es de 30 g de fibra diaria: una porción de almendras (30 g) aporta 4,5 g.

Proteínas vegetales

La almendra es rica en proteínas, contiene 19 g de proteínas por cada 100 g, casi lo mismo que la carne. Las almendras deben ocupar un lugar privilegiado en los regimenes vegetarianos y vegetalianos; 30 g de almendras aportan tantas proteínas como un yogur o que 150 ml de leche.

La almendra contiene también un nivel elevado de L-arginina, un aminoácido que interviene en la protección de las arterias.

Minerales

La almendra se enriquece en minerales durante todo su maduración hasta alcanzar una proporción de 2,6 g por cada 100 g. La almendra es particularmente interesante porque contiene calcio, potasio, magnesio, minerales interviniendo en los mecanismos de regulación de la presión arterial y en el buen funcionamiento neuromuscular. Puede también contribuir a satisfacer las necesidades en fósforo, hierro y cobre que ayuda a un mejor circulación del oxigeno en el cuerpo. La almendra posee igualmente pequeñas cantidades de zinc y de selenio reconocidos como excelentes antioxidantes.

Vitaminas

La almendra es una fuente excepcional de vitamina E, con una proporción de 26mg por 100g. Una porción de 30 g de almendras proporcione ella sola el 60% de la cantidad diaria recomendada (CDR).