Desde hace mucho tiempo,  la leche de vaca representa  un elemento clave de nuestra alimentación, aunque su virtud no es como lo hace entender  su popularidad.

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En efecto, la leche de vaca contiene grasas saturadas y colesterol. Además, puede contener pesticidas y antibióticos consumidos por la vaca.

También, si la leche de vaca es rica en calcio, contiene muchos acidificantes que debilitan los huesos.

Privilegiar los alimentos con un  pH básico (como los alimentos vegetales)  ayudan el calcio a fijarse en los huesos.

Así que la leche de almendra parece ser  una alternativa a la leche de vaca, ya que es libre de lactosa.

Por un lado, la almendra es muy rica en fibra, vitaminas A, B y E, y es también una fuente de calcio, hierro y magnesio.

Por otro lado, la leche de almendras es adaptada a una dieta vegetariana, vegetaliana,  y las personas que tienen  alergias alimentarias o que sufren de  intolerancia a la lactosa.

Obviamente, si la leche de almendras se puede beber fría o caliente en cualquier momento del día, su delicioso sabor y textura cremosa también le permite reemplazar la leche de vaca en todas las recetas saladas y / o dulces.